Historia Fallera de Dénia (VIII)

EN SU PRIMER AÑO LA FALLA PARIS - PEDRERA, CONSIGUIO SU PRIMER PREMIO

La última falla en incorporarse a la familia fallera de Dénia ha sido la de París-Pedrera. Se constituyó en el ejercicio 1977-1978, y la idea de plantar falla y hacer fiesta en una zona de ensanche de la ciudad, surgió en una reunión tomando copas un grupo de amigos en el Bar Armell. Adoptó el nombre de París por los edificios de pisos en donde iría plantado el monumento todos los años; y Pedrera por la partida más cercana, y porque uno de los destacados fundadores de la falla era de allí.

Elegida y constituida la comisión en los cargos directivos por: Luis Pastor Buigues, como presidente; Juan Marí y Anastasio García, vicepresidentes; Francisco Gutiérrez, como secretario; José Suárez, tesorero; Isidro García y Antonio González, como loteros; Santos Rodríguez y Norberto García, presidentes de festejos. Se solicitó de la Junta Local Fallera la creación del distrito con el nombre indicado, en la sesión celebrada por esta institución rectora de las fallas el día 1 de abril de 1977, lo que fue aceptado por unanimidad, acordándose que la demarcación quedara comprendida entre la Avenida Campo Torres, la de Alicante y la Plaza del Archiduque Carlos.

En la salutación escrita para la revista "Denia en Fallas" bajo el título "Un año más con fallas", el concejal y presidente de la Junta Local Fallera, Rafael Pastor Soler, daba su bienvenida a los falleros del Paris-Pedrera por su incorporación a la fiesta fallera, de la siguiente manera: 

"Nuevamente este año quiero dar las gracias a los Presidentes de los Distritos Falleros y a sus Comisiones, porque sin su trabajo nada hubiera podido hacerse realidad. Y ahora somos uno más. Así he visto con gran satisfacción la aparición del nuevo distrito Paris-Pedrera, claro símbolo del engrandecimiento urbanístico y social que va experimentando nuestra querida Dénia".

Los títulos de las dos primeras Falleras Mayores recayeron en Tina Gutiérrez y en su hermana la niña Juani Gutiérrez Monserrat, las cuales con sus correspondientes cortes de honor fueron presentadas el jueves día 24 de noviembre de 1977 en el marco del cine Condado. El acto tuvo como colofón el estreno de los dos estandartes de la mayor e infantil a los que se impusieron dos cintas bordadas con los nombres de toda la comisión, regalo de Juan Gutiérrez, padre de las dos Falleras Mayores. En el fin de fiesta actuó como estrella de la velada Paco de Lucía. Sin embargo esta misma ocasionó una pérdida económica cercana a las 150.000 ptas. Fruto de la inexperiencia, pese a ello la comisión estaba decidida a seguir adelante y hacerlo lo mejor posible. El presidente Luis Pastor "El Rafol" preguntado si se esperaba encontrar tantos problemas en su primer año de vida fallera, manifestó:

"El único un poco gordo es que el barrio en general no colabora lo que esperábamos. Por el contrario, estamos recibiendo muchas ayudas de gente de otros distritos, Problemas ya sabíamos que íbamos a encontrar. Estábamos seguros de que la cosa no era fácil. Lo que ocurre es que cuando lanzamos la idea hubo mucha gente a la que les pareció una maravilla y luego no ha ido ni a la presentación. Además, pese a todo, no nos desanimamos y pensamos llevarnos el primer premio".

Este intuitivo deseo se cumplió, ya que a la falla construida por los Hermanos Sánchez el jurado calificador le concedió el primer premio con 177 puntos. Los artistas la diseñaron bajo el lema "Els que piquen", desarrollándola en las piezas centrales y remate con un gran bombo sobre el que iba montado un burro con un gordo picador sentado en su lomo, y sujetos a la guía, la maldad y la ambición. El argumento de la crítica y sátira de las escenas aludía directamente a la subida de los precios, a los abusos en la venta de pisos y en la construcción, a la evasión de capitales a México, a la estupidez política turística que hace que en Dénia sea capital extranjero quien se lleve los beneficios de ese turismo, así como a esa misma semi-colonización que construye lujosas urbanizaciones privadas en terrenos antiguamente del patrimonio popular.

Así pues, con esta falla en la que se invirtió 995.000 ptas. Y en la que los Hermanos Sánchez supieron conjugar la perfección del trabajo artesanal con la fortuna en expresar las ideas, los noveles falleros del París-Pedrera conseguían el éxito con el esperado galardón. Y en el acto de entrega de premios, la satisfacción fue tan grande, que al son del Himno de Valencia el presidente salía a hombros aupado por la comisión, mientras que el presidente de les Roques rechazaba el último premio tirando su banderín en las mismas escaleras del Ayuntamiento.

JOSE J. COLL

Autor de los libros Historia de las Fallas de Gandía e Historia de las Fallas de Dénia, éste último en preparación con varios colaboradores.


Publicado en Canfali/MARINA ALTA, el martes 17-III-87