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HISTORIA DE UNA AMISTAD Falla Saladar, Dénia-Barrio San Juan, Plasencia (Cáceres)
¡Escucha Jaime!, vamos ha hacer una hoguera para celebrar la fiesta de nuestro barrio. ¿En qué consiste? Juntaremos muebles viejos, cajas de madera y cartón, y con un buen montaje, quedará estupendo. Carlos amores hablaba así a nuestro amigo, el Padre Jaime María Frau, en su taller de recauchutar, en la primavera del 80 y en pleno barrio de San Juan, en la ciudad extremeña de Plasencia. ¡Oye!, podrías hacer un gran muñeco y atraería más la atención. Siempre sería una hoguera pero con algo de forma. Si, pero... ¿y quién hace el muñeco?. Bueno, con tiempo lo podría preparar yo. Aunque no puedo garantizar que se parezca a un "ninot" como lo hacen por Valencia... Eso está chupado, adelante. Con engrudo, papel de periódico, y un buen paquete de paja, surgió el primer trabajo para lo que serían las fallas de Plasencia. Un poste de la luz, un gran barril, tela suficiente, abultados senos y una gran pamela conforman la primera falla. A las tres horas de la madrugada del día 23 de Junio, un joven, ebrio, seguramente, prende fuego a la pira ayudado de una lata de gasolina. Los vecinos del barrio, que habían participado en su construcción, se levantan sobresaltados, pero no se desaniman, y encabezados por Angel Salas, -que fue siempre quien mantuvo el empeño y el trabajo personal en sucesivas fallas-, plantan en media mañana la segunda falla del primer año, que por ser el primero, tuvo dos. Un trípode de hierro, una mesa con botellas y vasos, y un sillón, dos maniquíes y una horca con un muñeco colgado. En la espalda del ahorcado se podía leer "así el mejor gamberro" y el palo de la horca "gamberros a la horca". La nueva hoguera tuvo por lema "pensat i fet".A partir de ahí empieza el contacto y colaboración con la Falla del Saladar. El Padre Jaime a través de su hermano Pablo consigue algún "ninot" que irá aportando a la fiesta palentina, gracia, donaire y calidad. El periódico "HOY" de Cáceres del 26 de Junio del 83 dice: "...acuden palentinos de todos los barrios a compartir la alegría de estos vecinos y disfrutar de la noche de San Juan en la que no faltan ni tan siquiera los cohetes de la "cremà", ni los fuegos de artificio que en cada edición van siendo más bonitos y espectaculares... ...el ingenio de su acento crítico les ha llevado a reivindicar la restauración de la iglesia románica que se encuentra en ruinas. Han conseguido una reproducción de la iglesia muy buena. La falla ha sido obra del Padre Jaime, rector del Santuario del Puerto; Angel Galán (padre e hijo); Gabriel González, Jesús Elaño y Tino Nería. Como en Levante, el ninot más destacado fue indultado y librado de las llamas".
Durante la presidencia de Salvador Crespo en la Falla Saladar, toma cuerpo la presencia de esta falla en la ciudad de Plasencia, siendo representados los "amigos de Dénia" por el propio Salvador Crespo, Pablo Frau, Ramón Marí, (quien retocaba los ninots después de estar plantados, extrañándose los vecinos del grado de perfección que se intentaba lograr), Vicente Agulles, Joaquín Gavilá, Andrés Noguera y como enlace-unión, el Padre Jaime. En el 84 se plantó la primera falla preparada íntegramente en Dénia. De la carroza se rescató una gran caldera que se convertiría en un "picher" que goteaba agua como chocolate, criticándo de ese modo el agua del río que servía para uso en la ciudad. Una preciosa calavera, -también de la misma carroza-, provocaba la siguiente crítica: "Así será Extremadura con la cosa tabaquera", refiriéndose a que estando las plantaciones de tabaco en Extremadura, montaban la envasadora en Sevilla. Fue la primera ¡Falla-falla! Y corrió de boca en boca el interés, la desenvoltura y la amistad que une, por medio de estos hombres de Dénia, la Falla Saladar, Plasencia y el Barrio de San Juan.
En 1.985, con el precioso remate de "La Justicia" se reivindica el ferrocarril denominado "Ruta de la Plata" Gijón-Sevilla, que después de circular 100 años, dejó de hacerlo. También, y con una fiel reproducción del Cuartel Militar, se critica el que quieran trasladarlo a Cáceres. El Saladar estará un año más, presente con la plantilla de amigos en la fiesta. Será Ramón Espinosa, buen maestro fallero, el que creará la falla del siguiente año, octavo Centenario de la Fundación de la Ciudad, sobre un boceto del placentino Jaime Jiménez. Murallas y copias de las actuales puertas de la ciudad forman un bloque del que sobresale una columna jónica que muestra pintados los principales monumentos y encima un caballo con el rey Alfonso VIII arrodillado. En la parte posterior una concha con su perla y el cuadro de la Virgen del Puerto, (Patrona de Plasencia), a la que se denomina "Perla del Valle". En este año estuvieron presentes además, las esposas de Salvador y Pablo, Mari y Pepita.
La falla del 87 fue la más monumental. Una campana de 2'40 metros de base por 5'50 de altura sirvió de remate. En la base de dicha campana, estaba pintado el Ayuntamiento de Plasencia. También se incluyó en esta falla "la dama del columpio", creación de Vicente Agulleiro que resultó indultada en Valencia en el año 82. La versión que se plantó en Plasencia fue la que apareció en la Falla Saladar del año 87 y que estaba mecanizada. La prensa del día 20 de junio diría: "A partir de las 11 de la noche de hoy sábado comenzarán los trabajos de la "plantà". ...supone la fiesta del barrio más popular que se organiza y a la que, podemos asegurar, acude todo Plasencia en estos días, y sobre todo a esa "cremà" de la noche de San Juan en la que ofrecen todo un espectáculo pirotécnico.En el 88 se aprovechan los contactos de las Cajas de Ahorros de Plasencia, Cáceres y Badajoz ante una posible unión, haciendo crítica de ello. El cuerpo de la falla son tres bellas cajas superpuestas y encima una gran figura de remate. En el 89, conmemorando el 10º aniversario de fallas, los vecinos recomponen la carroza que usaron en carnavales, coronándola con una gran tarta y todos los muñecos indultados en años anteriores. En el 90 se estuvo tramitando una esfinge y una pirámide, aunque de momento no conocemos el resultado final. La Falla del Saladar, y con ella Dénia, ha sido querida y estimada fuera de nuestro ámbito regional y se ha logrado apasionar al Barrio de San Juan de Plasencia por la fiesta del fuego, luz y color que caracteriza a las Fallas de San José. Hemos saboreado la amistad de hombres como Angel Galán -ya fallecido-, y su hijo; Cascales, -ya fallecido también,-; Méndez, Muñoz, Monje, los hermanos Amores, los Nería, Pedro Díaz, Ignacio Ceci, Paulino, Badillo, el entonces Alcalde Pepe Mariño, la Concejala de Cultura María Antonia Rivero y tantos otros que hicieron de la acogida a un grupo de valencianos, parte importante de su fiesta, haciéndoles probar el cordero, las migas, el gazpacho, el jamón de bellota, los quesos de cabra... todo ello regado con el buen vino de pitarra (del terreno), cosechado por ellos mismos. Si a todos estos manjares se les unen las gambas traídas desde Dénia, las "fideuàs" y paellas realizadas por los dianenses, se forma un cuadro humano difícil de borrar que nos llena de nostalgia y recuerdos en los dos últimos años en que no hemos asistido a la fiesta. Es un modo de trabajar por la amistad, la alegría y el bien, lejos de casa, y estando en la casa de los demás incluso mejor que en la propia. La relación se mantiene viva ya que durante el verano del 90 estuvieron en Dénia un grupo de palentinos trayendo con ellos el corazón y la amistad de los que quedaron allá, en la ciudad del Jerte, "la Perla del Valle". Los hombres de Dénia que llevaron la fiesta de las fallas hasta Extremadura, actuaron como embajadores de nuestra cultura y en representación siempre de la falla de "la Güela i el paraigües", recibiendo a cambio muestras de cariño y gratitud, simbolizados en sendas placas y un monumental reloj, -obra de un artesano local-, que preside hoy en día el casal de nuestra falla. Esperamos y deseamos que la expansión de nuestra fiesta autóctona allende de nuestras fronteras regionales no caiga en saco roto, y que la labor realizada hasta el momento por la Falla Saladar, sea seguida por otras comisiones en otras provincias españolas. Jaime Frau Vicens, SM. |
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