LAS FALLAS DEL SALADAR

 

Si en algo ha sido prolífica la Falla Saladar a lo largo de los años, ha sido en la construcción de sus propios monumentos, tanto grandes como infantiles.

Ese arte de elegir un tema e ir desarrollandolo a base de catafalcos, ninots, estructuras de maderas, etc. Parece que ha sido algo innato a través del tiempo en el Saladar, porque a una primera generación de "artistas falleros" siguió otra, y los inicios apuntan a que seguirá otra.

No son pocos los inconvenientes que se han de tener en cuenta a la hora de hacer una falla. Son muchas horas las que se tienen que destinar a ese fin y precisamente son horas de descanso, después de una jornada laboral, a diferencia de los artistas falleros profesionales, que dedican todo el día, constituyendo esta, su principal fuente de ingresos.

A raiz de trabajar solo unas pocas horas al día, se hace necesario disponer de un local prácticamente durante todo el año. Y es ahí donde acuden los falleros. Unos a mirar, otros a trabajar, pero todos sintiendo que lo que se está construyendo es algo propio, algo por lo que estarán dispuestos a discutir, amigablemente o no, con falleros de otras comisiones.

A esa primera generación de "artistas" mencionada anteriormente, se deben los monumentos de los años 69 y 72, grandes e infantiles. Es famosa la falla del 69, un cohete espacial que por haberlo pintado por la parte del tablero que no era la apropiada, la pintura se rescquebrajaba y caía. Con lo que cada día estuvo plantada, y tras haberle dado una pasada de pintura a primeras horas de la mañana, el cohete tenía una tonalidad de blanco diferente. Esta falla obtuvo el quinto premio. La falla del 72 representaba un sol como pieza principal y obtuvo el tercer premio.

Aunque es arriesgado dar nombres propios porque siempre hay alguien que se te olvida, tenemos que mencionar como artistas a José Pallarés, José Sellés, Alfredo Montero, (persona a la que habría que dedicar un capítulo entero por sus grandes dotes artísticas puestas al servicio de la fiesta), Juan Manuel Rosalén, Vicente Ferrándiz, José Serra, José Espasa, José Pérez, Juan Reig, Joaquín Gavilá y alguno más, que como ya hemos dicho, es imposible recordar en este momento.

Con el desembarco en el Saladar, en el ejercicio 74-75, de falleros de otras comisiones y nuevas incorporaciones, se relanza la construcción de monumentos. De ese año es la falla del "burro" siendo presidente Vicente Caselles.

Sucesivamente se construyeron las fallas del "Sansón" en el 76-77 siendo presidente Joaquín Gavilá, la del "barco" en el 77 con Miguel rovira como presidente. El "payaso" en el 78 con Vicente Agulles en la presidencia; la "lluna" en el 80 con Pascual Vayá; el "Rey de Copas" con Vicente Ahuir en el 82; y la última realizada en Dénia en el 87 con el lema "bunyolaes", por Vicente Agulles y Ramón Marí. Tamnién la infantil "vacaciones" fue obra de Rafael Vives, todo ello con Miguel rovira nuevamente en la presidencia.

Es en este segundo periodo, cuando se alcanza el momento estelar en la realización de nuestras propias fallas, contruyéndose auténticas preciosidades. A los anteriormente citados, (alguno de los cuales trístemente fallecido, como Alfredo Montero), hay que añadir los nombres de Ramón Marí, Vicente Agulles, Norberto Cervera, Juan García, Salvador Crespo, Florián Gutiérrez, Domingo Argudo, Rafael Vives, José Antonio Monsonís... y un larguísimo etc.

De entre todos, aunque lo justo sería poder hablar de ellos uno a uno, destacan dos nombres por su intensa dedicación a esta faceta artística, no solo en nuestra falla sino incluso en otras. Ellos son Ramón Marí y Norberto Cervera. Ramón se inició en la construcción de fallas en el año 48, cuando realizó pior propia iniciativa la primera falla infantil que se plantó en Dénia, en la Calle Nueva, esquina Virgen de los Desamparados y Horno de Algarra. Posteriormente a colaborado con Les Roques, Baix-la-Mar, Saladar, Centro y Junta Local Fallera, obteniendo numerosísimos premios y distinciones. Norberto Cervera era un buen artista de un amplio y polifacético espectro. Colaborador incansable del Saladar, aunque nunca se ha integrado dentro de nuestras comisiones, ha sido el artista de la "Foguera de L'Hort" en sus dos primeros años de existencia y de la "falla" que la Junta Local Fallera plantó en Mantes La Jolie (Francia) en 1984. También hay que destacar la constante colaboración en la realización de las fallas de la Junta Local, ayudando a Ramón Marí, de Vicente Agulles y Joaquín Gavilá. Así mismo deberíamos mencionar, aunque fuese de pasada, las "hogueras" realizadas por José Antonio Monsonís para la "La Vía" y por Juan García Ferrer para "el Bassot".

En total de nuestros 25 años de exitencia, en 8 ocasiones, la falla ha sido realizada en Dénia por la comisión y en uno más, por artistas integrados en ella. Claramente se puede apreciar que "la comisión" es el "artista" que más veces ha trabajado para el Saladar, (8 veces) frente a las 6 ocasiones en que lo hizo Ramón Marco, o las tres de Juan Carceller o Eduardo Guillem. Cabe destacar que siempre que la falla grande ha sido realizada en Dénia, también lo ha sido la infantil, aunque esta última no se le haya dado la importancia de la otra, se han realizado auténticas obras de arte. También hay que destar, aunque ya lo hacemos en un capítulo aparte, la realización de las fallas de Plasencia (Cáceres), hechas aquí y quemadas allí el día de San Juan.

Paralelamente a la actividad de la Comisión del Saladar,pero fuera de ella, un grupo de jóvenes, integrado por José Joaquín Serra Aledo, Juan José Aranda Ibiza y Joaquin Gavilá Ortega, auspiciados en todo momento por sus padres, realizaron en los años 85 y 86 sendos monumentos que plantaron en el cruce de las calles Sertorio y Santa Bárbara con el nombre de "Falla La Granoteta".

Estos jóvenes participaron en el "Curso de Modelación Fallera" del año 87, y el resultado del mismo fue el monumento de la Junta Local Fallera que se plantó en la Plaza de la Constitución. Posteriormente, en el 88, José Serra y Juanjo Aranda realizaron la falla infantil del Distrito Diana, consiguiendo el quinto premio, repetido el pasado año en solitario por Juanjo, quien también en este tiene fundadas esperanzas de mejorar premio. No solo Aranda parece haberse afianzado en esta actividad. Tamnién José Serra ha sido buscado por diversas comisiones de Gandía y Oliva para realizar sus fallas infantiles. Por otra parte, Joaquín Gavilá ha ganado diversos premios en la realización de disfraces (realmente vistosos) para el incipiente carnaval de Dénia.


Publicado en el libro conmemorativo del
25 Aniversario (1966-1991)
de la Falla Distrito Saladar de Dénia